Málaga CF completó este viernes su última sesión de trabajo en La Rosaleda de cara al derbi de la jornada 11 de La Liga ante el Real Betis. El conjunto de Juanfran Funes se ejercitó por la mañana en su estadio antes de viajar a Sevilla para el encuentro del sábado 31 de octubre a las 18:30 horas.
La sesión comenzó con ejercicios de activación física y una ronda del equipo. Posteriormente, el grupo trabajó sobre aspectos técnicos y tácticos con balón, dedicando un tiempo específico a los movimientos de estrategia a balón parado. Varios jugadores realizaron labores diferenciadas. Martínez, Joaquín, Cruz, Aaron Ochoa y Lobete siguieron sus respectivos programas de readaptación al margen del grupo. Una baja más preocupante fue la de Ángel Recio, que no pudo entrenar debido a un proceso vírico, dejando su participación para el sábado en el aire dependiendo de su evolución en las próximas horas.
Contexto de un derbi complicado
El técnico Juanfran Funes se mostró consciente de la dificultad del reto. "Hay que afrontar el partido con máxima ilusión y sin dar nada por sentado", declaró el entrenador en la rueda de prensa previa. El Betis, cuarto clasificado y uno de los equipos más en forma de España, representa un obstáculo enorme para un Málaga que ocupa la vigésima y última posición de la clasificación con solo cinco puntos tras diez jornadas. Los verdiblancos dominan el juego organizado y las transiciones, con Isco y Pablo Fornals como principales generadores de juego.
Para Málaga, este viaje se antoja uno de los más complicados de la temporada. El equipo llega con una racha de resultados irregular (WDLDL en los últimos cinco partidos) y con la necesidad imperiosa de sumar. Su último partido fue una victoria por 0-3 ante el Alcázar en Copa, con un doblete de Chupe y un gol de D. Lorenzo, un destello positivo en un panorama complicado. El delantero Adrián Niño, máximo goleador de la plantilla con cuatro tantos, será una pieza clave para intentar sorprender en el Benito Villamarín.
Estado de la plantilla y próximo paso
En el capítulo de recuperaciones, Diego Murillo continúa trabajando a buen ritmo de manera individual, mientras que la evolución de Pablo Martínez dependerá de sus sensaciones en las próximas semanas. El plan del Málaga para el derbi pasa por defender mejor con el balón y evitar pérdidas en zonas peligrosas ante la letalidad betica. Con muchos aficionados malaguistas esperados en Sevilla, el objetivo del equipo es competir y disfrutar de una auténtica fiesta del fútbol. Tras el partido, el equipo volverá a centrarse en la lucha por la permanencia, con su próximo compromiso reflejado en el calendario.
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