Fernando Sanz, expresidente y exjugador del Málaga CF, ha lanzado una advertencia clara sobre el futuro del club. En un encuentro organizado por la Asociación de Periodistas Deportivos de Málaga, Sanz afirmó que renunciar a la candidatura para albergar partidos del Mundial 2030 sería un error histórico. "Renunciar al Mundial condena al Málaga CF a ser un equipo pequeño", declaró el directivo, quien estuvo acompañado por figuras como Jesús Gámez y Antonio Tapia.
Sus palabras llegan en un momento crítico para la entidad, que ocupa el vigésimo y último puesto en LaLiga con solo cinco puntos tras diez partidos. El equipo no conoce la victoria en la competición doméstica esta temporada, un dato que ahonda en la urgencia de las reflexiones de Sanz. El próximo desafío es un complicado desplazamiento para medirse al Real Betis, cuarto clasificado, este sábado 31 de octubre.
Estadio y administración
Para Sanz, la clave del crecimiento del club pasa por un nuevo estadio, un proyecto que veía ligado a la cita mundialista de 2030. El expresidente, que no ha sido consultado por la actual administración, cree que mantener La Rosaleda en su ubicación actual es una opción, pero insiste en que la oportunidad del Mundial era un motor de desarrollo único. El proceso judicial administrativo que afecta al club se prolonga desde hace siete años, un lastre añadido a la situación deportiva.
Rendimiento y cuerpo técnico
Sanz también se refirió a las decisiones tomadas en el banquillo. Mostró sus dudas sobre el despido del anterior entrenador, Pellicer, aunque dio crédito a quien decidió apostar por el actual técnico, Funes. En su opinión, el equipo necesita con urgencia esa primera victoria en liga para ganar confianza y cambiar la dinámica. La reciente victoria en Copa ante el Alcazar, con un doblete de Chupe, es un destello positivo en un panorama general complicado, donde el balance de los últimos cinco partidos de liga es de una victoria, dos empates y dos derrotas.
Elogios a la plantilla
Entre los jugadores, el expresidente destacó la figura de Larrubia, a quien definió como un futbolista con calidad y un claro sentimiento 'malaguista'. También puso en valor el liderazgo del portero Alfonso Herrero, un pilar en la comprensión de la delicada situación del vestuario. Sanz, más recordado por su etapa como presidente que como jugador, hizo un llamamiento emotivo a la implicación de todos, citando el instinto paternal. "Creo que cualquiera de las personas que estamos aquí presentes que tenemos hijos, lucharíamos con todo", afirmó.
El camino inmediato para Málaga CF es arduo. Tras visitar al Betis, el calendario no ofrece tregua. La prioridad, sin embargo, es sumar de una vez los tres puntos en Liga y empezar a escalar puestos.
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