El Málaga CF sufrió una dura derrota por 2-5 ante la Real Sociedad en La Rosaleda este 18 de octubre, en un partido correspondiente a la novena jornada de La Liga. El marcador refleja las graves dificultades defensivas del conjunto blanquiazul, que encaja cinco goles por segunda vez esta temporada y se hunde en la última posición de la tabla con solo cuatro puntos. Este resultado confirma su pésima racha de forma, ya que el equipo acumula ocho jornadas sin ganar, con un balance de cero victorias, cuatro empates y cuatro derrotas.
Una primera parte desastrosa
La Real Sociedad se adelantó muy pronto. A los tres minutos, Takefusa Kubo aprovechó un pase de Héctor Fort para batir a la portería local. El segundo gol llegó en el minuto 26, obra de Orri Steinn Óskarsson, quien superó con facilidad al central Calero. El Málaga, desbordado, no logró generar peligro real hasta el descanso. El entrenador realizó dos cambios tácticos al inicio de la segunda parte, retirando a Salinas e Izan Merino para buscar mayor profundidad ofensiva con Aznou.
Breve reacción y nuevo descalabro
La reacción del equipo local llegó con fuerza tras el descanso. Adrián Niño, el único delantero que parece no verse afectado por el nivel de la categoría, recortó distancias en el minuto 54 tras un buen pase de Pablo Martínez. "Es el único de los de arriba al que no le está pesando la categoría.", se comentó tras el encuentro. Cinco minutos después, Mikel Oyarzabal volvió a poner tierra de por medio para los visitantes. Pablo Martínez, que fue el jugador más destacado del Málaga con una nota de 7, anotó el 2-3 en el 66, pero la esperanza duró apenas un minuto. Oyarzabal firmó su doblete y Gonçalo Guedes sentenció el 2-5 definitivo.
Análisis individual y contexto
Junto a la brillantez de Niño y Martínez, el partido dejó malas sensaciones en otros sectores. Calero, el primer central fichado este verano, fue superado en las dos jugadas del primer gol de la Real y mostró una distribución errática del balón. Larrubia contribuyó poco en posesión y mostró carencias en el trabajo defensivo. En el centro de la defensa, Recio fue el único que transmitió cierta seguridad, aunque también falló en la marca a Oyarzabal. Los números de la temporada son elocuentes: con solo cuatro goles a favor y trece en contra, la diferencia de goles es de -9, un dato que refleja los problemas en ambos extremos del campo. La próxima oportunidad para cortar esta racha negativa llega el próximo 23 de octubre, en un complicado desplazamiento a Mendizorroza para enfrentarse al Alavés, séptimo clasificado.
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