Málaga CF ya tiene 20.000 abonados para la 26-27 antes de que empiece el plazo de altas
El Málaga CF superó el viernes la barrera de los 20.000 abonados renovados para la campaña 2026-27, un récord que refleja la ilusión desbordada por el regreso del equipo a Primera División tras ocho años fuera. La cifra, anunciada este fin de semana, equivale a dos tercios de los 30.778 asientos que alberga La Rosaleda actualmente. Y aún faltan dos semanas para que el club abra el plazo de nuevas altas, el próximo 7 de agosto.
¿Por qué este dato es histórico para el Málaga CF?
La afición blanquiazul no solo ha batido su propio récord de renovaciones, sino que apunta a superar los 26.500 socios con asiento que logró la temporada pasada en Segunda División. El club activó una campaña de renovación anticipada que ya ha colado en lista de espera a varios miles de aficionados. El dato adquiere más valor si se compara con el aforo actual del estadio: con 20.000 abonados, el Málaga CF ya llena dos tercios de La Rosaleda sin haber empezado a vender entradas para nuevos socios.
El Málaga CF mira más allá: un nuevo estadio para 2032
Mientras la afición celebra este hito, el club ya trabaja con el Ayuntamiento de Málaga, la Diputación provincial y la Junta de Andalucía en un proyecto faraónico: un nuevo estadio con capacidad para 55.000 espectadores. El diseño, inspirado en el Nuevo San Mamés, tendría un coste estimado de 414 millones de euros y podría ver la luz en 2032. El anuncio se produce cuando el Málaga CF afronta su regreso a Primera División con una base social más fuerte que nunca.
¿Qué sigue ahora para la afición del Málaga CF?
Hasta el 7 de agosto, el club mantendrá activa la campaña de renovación de abonos. A partir de esa fecha, se abrirá el plazo para nuevas altas, aunque los miles de aficionados en lista de espera tendrán prioridad. La Rosaleda, con sus 30.778 asientos, se quedará pequeña si el proyecto del nuevo estadio avanza según lo previsto. Mientras, el Málaga CF sigue sumando adeptos en cada rincón de la provincia, demostrando que el sueño de volver a la élite ha encendido una mecha difícil de apagar.
