El Málaga CF afronta este martes 27 de octubre un duelo de vida o muerte en la Copa del Rey. El conjunto blanquiazul se mide al Alcázar en la ronda de 128 del torneo, un partido único que ofrece una oportunidad de redención tras un comienzo de temporada muy complicado en la competición doméstica.
Solo han sumado cinco puntos en diez jornadas, con un balance de cero victorias, cinco empates y cinco derrotas. Su diferencia de goles es de -12, habiendo marcado siete y encajado diecinueve. Este contexto de urgencia convierte el choque ante el Alcázar en una cita más importante de lo habitual, especialmente estando a 22 puntos del líder, el Barcelona.
Una racha complicada
Los últimos resultados en liga reflejan la situación. El pasado sábado lograron un punto valioso en Mendizorrotza tras empatar 1-1 con el Alavés. Adrián Niño, el máximo goleador del equipo esta temporada con cuatro tantos en seis apariciones, abrió el marcador en el minuto 44 tras un pase de Ramón Enríquez. Sin embargo, un gol en el 89' de Aitor Mañas les privó de la victoria. Antes de eso, encajaron una dura derrota por 2-5 ante la Real Sociedad en La Rosaleda y otro empate, 1-1, frente al Espanyol. Su forma reciente en la liga es de cero victorias, dos empates y tres derrotas en los últimos cinco partidos, una secuencia que comenzó con un empate 1-1 ante el Celta Vigo el 13 de septiembre, seguido de derrotas ante Villarreal y Getafe.
La plantilla busca en la Copa del Rey un cambio de dinámica. El once que salió ante el Alavés, con un 4-1-4-1, estuvo formado por Alfonso Herrero; Puga, Ángel Recio, Einar Galilea, Rafita; Ramón Enríquez; David Larrubia, Carlos Dotor, Dani Lorenzo, Adam Aznou Ben Cheikh; y Adrián Niño Heredia.
Tras el partido ante el Alcázar, el calendario no da tregua. El próximo fin de semana el Málaga CF viajará al Benito Villamarín para medirse al Real Betis, cuarto clasificado, en la undécima jornada de La Liga el sábado 31 de octubre. La eliminatoria de este martes es, por tanto, una prueba de carácter para un grupo que necesita recuperar la confianza. La victoria les daría paso a la siguiente ronda de la Copa del Rey y, sobre todo, un impulso anímico esencial de cara al exigente encuentro en Sevilla.
