El Málaga CF no volverá a jugar en LaLiga EA Sports hasta el viernes 9 de octubre, un tiempo que debe utilizar para trabajar física, táctica y mentalmente para poder darle la vuelta a su situación clasificatoria. El equipo de Funes, que ocupa el último puesto de la tabla con solo tres puntos, se enfrenta a un parón de casi tres semanas que puede ser determinante para su temporada.

El entrenador malaguista, natural de Loja, tendrá a todo el plantel a su disposición durante este periodo, ya que ningún jugador del primer equipo ni de la cantera ha sido convocado por sus selecciones. Esto permite un bloque de trabajo concentrado en La Rosaleda, con el objetivo principal de mejorar un rendimiento que ha dejado al equipo con la peor racha de la competición. El Málaga suma cero victorias en siete jornadas y ha perdido sus dos últimos encuentros, incluida la derrota por 1-0 ante el Getafe el pasado 20 de septiembre.

Recuperación de bajas

La pausa llega en un momento clave para la recuperación de varias bajas importantes. El defensa Fernando Calero, que sufrió la fractura de tres costillas a mediados de agosto en Ceuta, ya entrena con el grupo y podría estar disponible tras el parón. Su regreso sería un impulso significativo para una defensa que ha encajado doce goles.

Sin embargo, el panorama es más complejo para otros casos. Diego Murillo continúa su proceso de recuperación y se espera que pueda volver en noviembre. El mediocentro Cajuste, que apenas jugó unos minutos ante el Levante, se perdió los partidos ante Celta, Villarreal y Getafe por una lesión muscular y su evolución se sigue de cerca. La situación más prolongada es la de Ochoa, cuyo retorno no se prevé hasta finales de este año o inicios de 2027. El joven Aznou, por su parte, aún espera su debut oficial con el primer equipo.

La urgencia ofensiva

Más allá de las recuperaciones, el trabajo táctico se centra en solucionar el mayor problema del equipo: la falta de gol. Con solo tres tantos a favor, el peor registro de la categoría, el Málaga lucha por generar ocasiones claras, especialmente desde las bandas. El equipo necesita encontrar una mayor fluidez y puntería para intentar sumar sus primeros tres puntos de la temporada.

El próximo rival, el Espanyol, visitará La Rosaleda el 9 de octubre a las 21:00 horas. Los pericos ocupan actualmente la decimoquinta posición, por lo que el duelo se presenta como una oportunidad directa para recortar distancias en la clasificación. La planificación para ese encuentro ya está en marcha, y los aficionados pueden consultar todos los detalles de la previas del club.

Posibles movimientos en el mercado

La dirección deportiva del club también evalúa opciones para reforzar la plantilla. Se baraja la posibilidad de incorporar a un jugador libre durante este parón, aunque también se contempla esperar a la ventana de invierno de enero. Cualquier decisión estará supeditada a las necesidades urgentes del equipo y a la disponibilidad de opciones que puedan aportar un impacto inmediato.

El calendario tras el partido ante el Espanyol incluye una visita al campo del Alavés, por lo que acumular confianza en casa es vital. El estado de la plantilla y la evolución de las lesiones se pueden seguir en la sección de lesionados de la web. El Málaga CF necesita un reset urgente, y estas tres semanas sin competición son su única ventana para intentarlo antes de un octubre decisivo.

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