Málaga CF completó su segunda sesión de la semana sin variaciones en el grupo de trabajo, enfocándose en el próximo partido de LaLiga EA Sports contra el Espanyol. El entrenamiento del martes por la mañana en las instalaciones anexas de La Rosaleda siguió el mismo patrón del lunes, con un trabajo físico inicial seguido de ejercicios técnicos y tácticos con balón. El equipo, que ocupa el vigésimo puesto de la clasificación con solo tres puntos tras siete jornadas, busca romper su racha de cero victorias ante un rival que llega en la decimoquinta posición.
Juan Cruz completó su segunda sesión consecutiva con el grupo tras superar una sobrecarga muscular, lo que supone un refuerzo para el mediocampo. Sin embargo, el cuerpo técnico sigue sin contar con Jens Cajuste, Diego Murillo, Aarón Ochoa y Julen Lobete, quienes continúan su recuperación de lesiones trabajando de forma separada. Además, Rafita y Chupe se ausentaron para disputar el partido de la Sub-21 de España ante Rumanía en Ibiza.
Merino pide la primera victoria
En este contexto, el centrocampista Izan Merino ha hecho un llamamiento al grupo para conseguir el triunfo que les falta. "Solo nos falta la primera victoria para ir para arriba", declaró el jugador, consciente de la necesidad de mejorar una confianza que se resiente tras un inicio de temporada con tres empates y cuatro derrotas. La plantilla, que volverá a entrenar este miércoles a las 10:30 horas, tiene ante sí un calendario de partidos donde el encuentro ante el Espanyol se presenta como una oportunidad clave.
La última derrota, por 1-0 ante el Getafe el pasado 20 de septiembre, forma parte de una racha de cinco partidos sin ganar (LLDDL). Para revertir esta dinámica, el equipo necesita mejorar tanto en defensa, donde ha encajado 12 goles, como en ataque, con solo tres anotados. Los aficionados pueden consultar la clasificación actualizada para seguir la evolución del equipo en la lucha por salir de los puestos de descenso.
El análisis del rendimiento del equipo muestra la urgencia de sumar de tres en tres. En sus siete partidos, Málaga ha estado en desventaja durante 423 minutos, lo que equivale a más de siete partidos completos de tiempo de juego. En contraste, solo han ido por delante en el marcador durante 27 minutos en toda la competición. Estos datos subrayan la dificultad para mantener la posesión y la iniciativa, un problema que el cuerpo técnico busca corregir en los entrenamientos. La presión defensiva y la eficacia en la transición serán claves ante un Espanyol que también busca puntos para alejarse de la zona baja.
La próxima sesión de trabajo, prevista para el miércoles, estará nuevamente centrada en la organización táctica específica para el rival. Con la baja de varios titulares, jugadores de la cantera podrían tener opciones de minutos, aunque el mensaje de Merino es claro: la unidad del grupo es fundamental para lograr el primer triunfo que dé un giro a la temporada y a la moral del vestuario.
Background and full detail: malagacf.com
